miércoles, 19 de diciembre de 2018

Escondiendo sonrisas.

Escuché una noticia que despieza sonidos frescos
en importes lujuriosos dignos de elogio;
es camino para despertar nuevas ilusiones
en el hospital que receta caramelos de colores;
los papeles van tomando forma poco a poco,
en el aquí y en el ahora todos somos diferentes,
todos descuidamos los coloretes y el carmín
pero descubrimos cosas nuevas cada día;
vestimos ilusiones en cheques en blanco;
y bebemos las cervezas hechas con imaginaciones.

Podría ser desternillante en los ojos grises
de la pensionista sin suspiros, desnudar caricias
y rastrear tiempos que huyeron como el humo
que fumaron entre las bambalinas de un teatro
donde las entradas se oxidaron de no poder venderse.

martes, 18 de diciembre de 2018

Desde una ventana rota.

Costumbrismos despiertos en libros de cocina,
soniquete de banderas amarillas y camisas azules;
la mentira escondida en pintalabios baratos,
desacuerdo de todo lo que dice el hilo musical
para ver bolsas de polvo en los colegios
mientras el Ser Supremo lo vigila todo desde arriba;
venden mensajes en las clínicas dentales
para alterar el habla, y ser todos educados;
quieren auscultar cerebros donde venden cuartos;
y en los juicios sin destino del caminante de pelo largo
recibir Escuelas de Odio, como un juglar sin voz.

Como en el juego de la moneda bifacie
se juega el pellejo una pantalla de ordenador;
contar mentiras, o mentir las palabras del vecino,
suena del Domingo la última campana,
rodillas rozadas por caídas en cemento
pueblan las cabinas de sonidos mustios
que no volverán, porque se pusieron a dormir.

lunes, 17 de diciembre de 2018

Ocurrencias de atardeceres grises

Cantó el gran pájaro negro entre lunes viejos
obviando lo inevitable, parecer no es ser;
las manadas de despieces responden al viejo ser
que apuntala palabras por correo;
hizo leña del reloj que dejó de marcar las horas;
un poeta cuenta sus lluvias a través de la ventana
que suspendió el examen de la vida
al descubrir que todo era una farsa sin sentido
y que aquellos besos eran una sentencia de muerte.

Oscureció el Domingo sus últimos suspiros
mientras la anciana prepara la cena;
esconde la mano y tira la piedra a la ventana,
para que vengan nuevos aires, nuevas caricias,
descuidando la línea del ojo de color azul;
y resultando baldosas amarillas en un sueño gris
escrito por una cantante de ópera

domingo, 16 de diciembre de 2018

Locuras sin sentido

Descendió a los Infiernos para buscar una flor;
y encontró la Verdad en una copa de cerveza;
escuchó canciones a medias en domingos frígidos
para tomar conciencia del camino a seguir;
es hora de marchar, como decía la canción;
responde al caminante sin cabeza,
no hay camino sin pies, ni libros sin lectores
que despierten del destierro al oír la voz de la campana.

Unos besos se descolgaron de la ventana marchita
auto culpándose del designio respetable, no hay relojes
que dicten las horas que resucitan, todo es una continua locura;
las pantalla grises de la fantasía no mienten tanto;
es en los momentos dulces donde se muestra la valía del martillo,
hay versos sin sentido entre las uñas de un enfermero
que  saca ojos con una cuchara maestra;
ya acabó la cordura, es hora de dar vueltas a la cabeza

sábado, 15 de diciembre de 2018

Parece que somos distintos.

Descendió en las noches hacia los jardines del Infierno;
y paseó por ideas dormidas, nadie es patrón de mares ajenos;
resolvió todo bajo un café envenenado de sonidos agrestes
y las campanas volvieron a sonar una vez más
hace ocaso al desnudo femenino con cámaras enfermas;
los ordenadores dejaron de ordenar, estaban sobresaturados
de tanta mentira e ignominia pegajosas de péndulos oxidados;
hace tiempo para taparse con la manta y desaparecer un rato;
responder noctámbulo en periódicos sin titulares;
y los niños volvieron a aprender a tirar piedras contra los tejados.

Nos llaman locos, eso dicen los que nos ven,
por pensar igual y distinto a lo que los demás ven por ahí;
parecía que iba a ser verdad, pero todo era una farsa
unos bien quedas mustios en bancos de parque sin color ya;
solo queda recostarse en el limbo de los justos y vendarse los ojos
y ver que historia nueva nos contarán hoy.

Es tiempo de cambiar la ropa.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Descubierto.

En aquella canción rompí una rima;
y desnude la nostalgia mirando al fondo,
paseé por los índices destruidos del tiempo
y robé besos a una estatua de porcelana;
los relojes ya no traen horas dormidas;
y en las mesas de los cabarets escribí nostalgias;
es pronto para diagnosticar la locura;
es pronto para apuntalar una pared de mentiras;
es la hora del destino, donde comentar recortes de prensa
y descubrir las nuevas buenas en páginas humeantes.

Procrastinar encendiendo ilusiones dormidas;
mientras vemos como los demás se desnudan,
así creamos los creadores, viendo invenciones ajenas;
y dormitando en los limbos del Parnaso
para recoger anillos de boda dormidos,
entendí el por qué de las estanterías de contrachapado
donde un día permaneció mi musa observándome juguetona

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Dia a día…

Los papeles desnudos desdibujaron una página azul
secundada por domingos de luz y boato,
alguien dijo un día una mentira a medias
y le creyeron, y crearon una secta de ello
hicieron sangre de diferencias,
para suspender las horas felices entre letanías;
como ahora en los programas de canción;
como las campanas que se oxidaron de tanto chillar…

Poderes suspensos de las ideas del que se cree Dueño y Señor,
las ancianas lo comentan en corrillos de peluquería;
despiadadas, obtusas, cogen libros sin sentido
y estudian las ilusiones del mecenazgo del cuché.
esto es la Verdad más absoluta, el mayor engaño;
respirar el tufillo envenenado del camino sin rumbo;
y vestir de gala para este gran acontecimiento,
ver y comentar las pécoras rotas;
y olvidar el sonido de un cantautor callejero