martes, 20 de noviembre de 2018

Despertando de un sueño.

Ella le pidió una estrella para guardarla en el bolsillo;
desnuda, en una cama de un hotel recién estrenado,
respirando los sudores después de un combate sin vencedor;
bebieron los lunes indiferentes entre calles recién mojadas;
otro día más en la misma condena, en el mismo trabajo;
las horas caen despacio entre mariposas amarillas;
escondió la ultima revista, el ultimo te quiero, y lo cerró;
nada ni nadie en calles fuertes que rozan la lascivia;
sin más ropa que una impresión defectuosa de la realidad.

Masculla el sonido de la ciudad iluminada por en desasosiego
ante un riff de una guitarra descolorida pero aún con vida;
resucitaron ideas para olvidar, besos para escuchar en silencio;
por los ríos del destino, encontrando lo que los demás perdieron;
reinventándose en museos de cristales tintados;
hace unos cafés que se leyeron fichas técnicas de amores;
descuidaron el olvido para amar sin límites, rozaron la nostalgia
entre almohadones desnudos, con la monotonía de un gato;
y consiguieron dar marcha atrás al reloj una vez mas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario